Luis Velarde Ciudad de México 1970 Curiosamente no fue la pintura como tal lo que inicialmente me cautivó en los primeros asombros de la adolescencia (que es cuando generalmente se deciden en silencio las cosas importantes)... no fue la pintura, fue una derivación de ella, el cine. Y más concretamente el cine de Andrei Tarkovski. Esas imágenes, historias, sueños y luchas tan poderosamente poéticas, siempre de la mano con cuestionamientos filosóficos inteligentes y la clásica melancolía rusa, resultaron verdaderamente trascendentales para mi alma tierna. Ese contacto con la obra de Tarkovski y mis lecturas juveniles fraguaron en mí la convicción de que el arte era mi destino. Así que experimenté básicamente con la fotografía, la literatura, y la pintura. Y después de un pequeño rodeo por el ambiente del Diseño (estudié en la UAM Azcapotzalco) finalmente aquí estoy, colgado de las partes pudendas de esa bestia arisca del mundo de la creación artística. Reencontrándome con mis primeros ardores estéticos de aquel verano en la ciudad de México y retomando algunos cabos que se quedaron sueltos, pero sin detenerme demasiado en ello porque aún hay dos o tres cosas que mirar hacia adelante... Tepoztlán Morelos Octubre de 2018

Obras publicadas